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Se muestran los artículos pertenecientes al tema CANDIDIASIS INTESTINAL (I).

CANDIDIASIS INTESTINAL I

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Ver también artículo sobre Tratamiento natural de la  candidiasis vaginal CANDIDIASIS VAGINAL  pinchando este enlace.

 Artículo publicado por Vicente Saavedra, terapeuta especializado en el tratamiento de la candidiasis intestinal y/o vaginal crónica. Para más información visite su web: http://www.medicinaintegral.es/

 

INTRODUCCIÓN 

El principal objetivo de este artículo, es el de crear un marco orientativo para el diagnóstico y enfoque terapéutico de la candidiasis intestinal dentro del ámbito de la medicina biológica.Facilitando información genérica y accesible al paciente y,  como digo, un marco orientativo al profesional de la salud a la hora del diagnóstico y tratamiento.

Especialmente, mi interés se centra en el paciente, dado que el tratamiento requerido precisa de un esfuerzo importante por parte de este y de una responsabilización en su proceso curativo. Y esto difícilmente se puede conseguir sin comprender las razones e importancia de aquello que se hace.     

Es responsabilidad del terapeuta explicar y aclarar  al paciente, todos los conceptos pertinentes que puedan quedar fuera de la comprensión de este, y es responsabilidad del paciente su propia salud, en la manera en que somos todos responsables frente a las elecciones que realizamos y el esfuerzo y empeño que ponemos para superar las propias dificultades. El terapeuta debe ser un instrumento cuya misión es la de comprender,  orientar y proponer un camino a través del cual alcanzar el propósito que debe perseguir toda medicina, la restauración de  LA SALUD. Para ello es indispensable el dialogo y trabajo en equipo (paciente/terapeuta),  así como el compromiso y responsabilidad de ambas partes dentro de la parcela que a cada cual le compete. El enfermo no es un actor pasivo dentro de su proceso de curación, la salud es una de las cosas más importantes dentro de la vida, ¿cómo es posible que deleguemos y abandonemos totalmente nuestra responsabilidad sobre ella? El simple hecho de elegir un determinado tipo de terapias, un determinado tipo de terapeutas (pertenezcan estos a la medicina que sea) y el grado en que vamos a delegar nuestra confianza, son ya (seamos conscientes o no de ello) decisiones que tomamos.

Es muy habitual encontrar en  personas que vienen buscando ayuda para resolver un problema de salud que mantienen por años, después de haber pasado por muchos intentos aquí y allá. Es el dramático caso de las personas que padecen una enfermedad como la candidiasis intestinal, absolutamente ignorada, por lo que habitualmente estas personas son tachadas de hipocondríacas, ya que esta postura siempre es más fácil que reconocer las propias limitaciones o incapacidad.

Por otro lado, sin lugar a la menor duda, toda enfermedad es una experiencia a partir de la cual descubrimos una nueva dimensión del mundo y de nosotros mismos. Es algo que nos empuja a buscar. La experiencia, a veces,  puede ser francamente destructiva y desintegradora, pero si se consigue asimilar y soportar puede aportar un gran autoconocimiento, una mayor conciencia, y por tanto una mayor capacidad de decisión, lo que a su vez implica un mayor grado de responsabilidad personal con todos sus pros y sus contras. Desde esta perspectiva deben ser aceptables los errores y retrocesos que en dicho desarrollo puedan darse, tal y como sucede en todas las facetas de la vida que, al menos yo, conozco. E igualmente, desde esta perspectiva profundamente humana, quisiera que esta aportación fuera valida a la hora de desvelar un problema de graves consecuencias en la calidad de vida de las personas que la padecen, y que aquellos que han asumido un papel de responsabilidad como profesionales en el campo de la salud, deben conocer. 

CONSIDERACIONES FUNDAMENTALES:

Se denomina candidiasis a una infección originada por una levadura de la familia de las Cándidas, de las cuales se conocen unas 150 especies, siendo la Cándida albicans la más habitual y frecuente, seguida por C. glabatra y C. tropicalis. Puede afectar a la piel, mucosas (orofaringea, vaginal, intestinal) y tejidos profundos, órganos internos y en casos de gran inmunodepresión provocar sepsis.

 En lo concerniente a las candidiasis de las mucosas, es muy importante destacar, que esta infección no responde a un fenómeno de “contagio”, tal como puede ocurrir con los virus, como explicaremos posteriormente. Es necesario hacer esta aclaración dado que muchas mujeres que manifiestan candidiasis vaginal, piensan que han adquirido la infección por utilizar baños públicos u otras razones de carácter externo. En todo caso, el contagio podría  darse mediante el contacto sexual, siempre y cuando existiera una infección en curso y no se utilizara preservativo.   

 

Los hongos pueden ser unicelulares o pluricelulares. Las levaduras son hongos unicelulares con forma oval (5-30 µm), inmóviles y que se dividen por mecanismos diversos, especialmente por gemación. Deben considerarse como hongos que han perdido su forma filamentosa y se han convertido en organismos unicelulares. Cándida albicans es un hongo levaduriforme  saprofito y de carácter dimórfico (o difásico). Esto quiere decir que es un organismo propio de la microbiota intestinal (también se encuentran en la piel y en el aparato genitourinario aunque en menor medida) en su forma de levadura y se alimenta de los restos  mal degradados durante el proceso de la digestión, en concreto de los hidratos de carbono, (con predilección por la sacarosa, el “azúcar”) descomponiéndolos. Es dimórfico porque bajo determinadas circunstancias puede formar pseudohifas convirtiéndose entonces en patógeno. 

Si bien existen diversos tipos de candidiasis clasificados principalmente por su localización (oral, vaginal, pie de atleta....), nos referimos en particular a la candidiasis intestinal, pues es de considerar que una infección micótica focal y visible, puede ser indicio de una importante alteración del terreno referido (como es común que ocurra) y sea de algún modo la punta del iceberg.  Normalmente la microbiota (conocida en modo genérico como “flora intestinal”, si bien este término es incorrecto, en el sentido en que se le dio este nombre cuando todavía se pensaba que las bacterias pertenecían al reino vegetal) está formada por un conjunto de bacterias de distinto carácter que gira en torno a  1014  de bacterias, lo que equivale más o menos a diez veces el número total de células de nuestro organismo. La adquirimos del medio externo a partir del nacimiento, a través del aire y los alimentos,  y  cumple muy importantes funciones, a destacar:            

-     Diferenciación y desarrollo intestinal (especialmente  las estructuras                    linfáticas)

-          Favorece la digestión de las fibras vegetales permitiéndonos la utilización de las pequeñas cantidades de amidas contenidas en la celulosa.

-          Promueve la síntesis de algunas enzimas como las proteasas y las mucopolisacaridasas.

-          Promueve la síntesis de vitaminas K, B2, B6, B12, folato y de la biotina.

-          Ejercita un efecto defensivo y de barrera, controlando la proliferación de los agentes patógenos externos.

-          Ejercita una acción protectora sobre la mucosa intestinal.

-          Desarrolla una acción preventiva sobre la formación del  cáncer de colon.

-          Sintetiza sustancias con acción antibiótica que controlan la misma microflora.

-          Controla la motilidad y la forma del canal intestinal.

-          Mantiene un adecuado Ph intestinal.

-          Estimula el metabolismo de los ácidos biliares y hormonas esteroideas.

-          Facilita la digestión de la lactosa evitando o reduciendo reacciones de intolerancia a la misma.

-          Estimulación de ciertos factores inmunológicos.

-          Circulación enterohepática de hormonas esteroideas sexuales (desconjugación de los estrógenos, permitiendo su absorción intestinal).

-          Metabolismo de fármacos (degradación a metabolismos inactivos). 

 

En la composición de la flora intestinal, influyen varios factores a través de los cuales podemos modularla: 

1.      La acidez gástrica (hipercloridia o hipocloridia)

2.      El peristaltismo

3.      Las interacciones entre las bacterias (algunas especies inhiben o facilitan el desarrollo de otras especies)

4.      La alimentación  (determina el tipo dominante de bacterias).

5.      Los anticuerpos secretados por los plasmocitos de la pared intestinal.

6.      La mucosidad

7.      La capacidad de algunas células de adherirse a los receptores específicos de las células epiteliales (de la mucosa).

 Cuando por diversas razones el equilibrio del “ecosistema” microbiano intestinal se ve alterado, puede verse favorecido el desarrollo de especies patógenas. Este es un estado patológico que se denomina DISBIOSIS. Es el caso de Cándida Albicans. No se sabe con certeza cuales son los mecanismos específicos que disparan la mutación de este organismo, pero si se sabe que está directamente relacionado con el estado inmunológico, el perfecto estado eubiótico de la flora, el tipo de alimentación y la integridad física y funcional de la propia mucosa intestinal. (1)

 Imagen de colonias de cándidas en el interior del intestino delgado.

Algunas causas destacables que pueden favorecer este desequilibrio en favor de las cándidas son: 

-          Tratamientos prolongados con antibióticos de amplio espectro.

-          Tratamientos farmacológicos diversos. Terapias hormonales (anticonceptivos), inmunodepresoras (corticosteroides), AINES... Entre otros.

-          Hábitos alimenticios inapropiados, exceso de azucares, carbohidratos (especialmente refinados), comida basura, refrescos carbonatados.......

-          Estrés.

-          Intoxicación por metales pesados (principalmente mercurio y plomo).

-          Estados inmunodeprimidos secundarios a patologías (cáncer, SIDA, hepatitis......etc.).

-          Disminución de las secreciones gástricas.

-          Factores carenciales.

-          Otros de menor importancia pero que participan de forma decisiva como cofactores pueden ser toma de agua muy clorada, alimentos irritantes, estrés oxidativo........ 

Por otro lado es necesario destacar que pueden existir diversos factores de carácter  constitucional  y genéticos que crean una predisposición del terreno. Es por lo que determinadas personas desarrollan esta enfermedad bajo unas condiciones X, mientras que otras bajo idénticas condiciones no lo hacen. De lo expuesto se deduce que la cándida es un organismo OPORTUNISTA que precisa de unas condiciones específicas de carácter sistémico y local para su desarrollo. Una vez que la cándida muta y se extiende, perfora la membrana mucosa fijándose a ella por medio de las hifas (a modo de raíz). Esta perforación de la membrana mucosa y la variación de la composición cualitativa y cuantitativa de la microflora, es el inicio de una cascada de acontecimientos que terminan por formar una especie de retroalimentación (Feedback) patológica.             

Es sabido que la acción metabólica de los hongos, genera gran cantidad de residuos (metabolitos altamente tóxicos), de los que se conocen unas ochenta sustancias diferentes. De estos es destacable el ácido tartárico, el acetaldehído y la arabinosa. Cualquier manual de toxicología indica que el ácido tartárico es una sustancia altamente tóxica Una cantidad pequeña como 12 gramos  causa la muerte en humanos, sobreviniendo ésta desde 12 horas hasta 9 días después de su ingestión. Los síntomas gastrointestinales son muy marcados (vómito violento y diarrea, dolor abdominal y sed), seguidos de colapso cardiovascular y/o daño renal. Este compuesto daña especialmente a los músculos y los riñones y pueden causar una nefropatía de carácter fatal). El ácido tartárico es un análogo (una sustancia química muy parecida) del ácido málico.  El ácido málico es un compuesto intermedio del ciclo de Krebs, un proceso bioquímico por el cual obtenemos energía de los alimentos. Presumiblemente el ácido tartárico inhibe la producción bioquímica del  ácido málico, ya que el ácido tartárico es conocido como inhibidor de una enzima del ciclo de Krebs llamada fumarasa que produce ácido málico a partir del ácido fumárico.La arabinosa puede interferir con la glucogénesis y puede provocar la formación de pentosidinas alterando significativamente la estructura proteica, el transporte, solubilidad y actividad enzimática así como desencadenar reacciones autoinmunes a las proteínas modificadas.

El acetaldehido interfiere con los receptores del neurotransmisor acetilcolina, produce histamina, bloquea enzimas metabólicas, destruye la vitamina B6, deprime el sistema inmunitario, destruye el glutatión y la cisteína, favorece la formación de sustancias vasoactivas (como la adrenalina) y reacciona con la dopamina. Otro compuesto resultante de los hongos, son determinadas fosfolipasas, que actúan debilitando la membrana de las células de la mucosa (ya que como es sabido, los fosfolípidos son parte integrante y fundamental de estas). Además, la Cándida puede interferir seriamente dentro del sistema endocrino, ya que puede encajar en determinados receptores hormonales de las células, compitiendo con las propias hormonas, también pueden generar sustancias que encajan en dichos receptores e igualmente pueden llegar a desarrollar receptores  hormonales.

Finalmente comentar otro metabolito de origen fúngico, el indol, de gran importancia no solo por su toxicidad, ya que el indol es uno de los productos de degradación metabólica del aminoácido triptofano,  aminoácido precursor de la serotonina, cuya función es fundamentalmente inhibitoria. Ejerce influencia sobre el sueño y se relaciona también con los estados de ánimo, las emociones y los estados depresivos. Afecta al funcionamiento vascular y la frecuencia del latido cardiaco, regula la secreción de hormonas como la del crecimiento.  Cambios en el nivel de esta sustancia  se asocian con desequilibrios mentales como la esquizofrenia o el autismo infantil, así como el trastorno obsesivo compulsivo y la depresión.  Téngase en cuenta además, que el triptófano es uno de los aminoácidos considerados  esenciales. El indol, es similar estructuralmente a muchas aminas biógenas, como por ejemplo la citada serotonina, o sea, que químicamente y estructuralmente es muy activo, por lo que tiene acciones muy importantes sobre sistema nervioso y sobre muchos de los receptores nerviosos. Su acumulación juega un papel importante en enfermedades dengenerativas como Parkinson, psicosis, eszquizofrenia, alucinaciones, demencia y confusión mental entre otras. 

En general, se puede afirmar que  los diversos metabolitos fúngicos actúan de forma crítica sobre los procesos bioquímicos y enzimáticos orgánicos; producen irritación, inflamación, y por diversos mecanismos, respuestas inmunitarias también de diversa consideración. Por todo ello, se comprende que pueden afectar muy  seriamente a la salud.             

Algunos de los trastornos asociados directa o indirectamente a la candidiasis y/o que pueden estar en relación con esta son: 

  • Autismo.
  • Trastornos por déficit de atención/hiperactividad .
  • Síndrome de Rett.
  • Convulciones.
  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Psicosis infantil.
  • Cistitis intersticial.
  • Prostatitis.
  • Fibromialgia.
  • Síndrome de Fatiga Crónica.
  • Trastorno generalizado del desarrollo.
  • Colitis.
  • Parasitosis.
  • Esquizofrenia.
  • Migrañas.
  • Enfermedad de Alzheimer.
  • Trastorno obsesivo compulsivo.
  • Síndrome de Down.
  • Síndrome de Tourette´s.
  • Inflamación intestinal crónica.
  • Enfermedad de Crohn.
  • Colitis ulcerosa.
  • Colon irritable.
  • Hipoglucemias.
  • Patologías alérgicas.
  • Patologías de carácter autoinmune.
  • Ulcera gastroduodenal
  • Atopía

 

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