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Vicente.Saavedra

LOS TRES CEREBROS I

LOS TRES CEREBROS I

INTRODUCCIÓN 

El sistema nervioso posee una acción eferente y otra aferente. Desde el punto de vista de la eferencia puede actuar sobre músculos y glándulas, los músculos pueden ser lisos o estriados y las glándulas endocrinas o exocrinas; sus acciones pueden ser estimuladoras o inhibidoras (lógica binaria). Desde su función de  aferencia puede recibir estímulos tanto internos como externos. En consecuencia se hace obvio que este complejo mecanismo es el máximo responsable de carácter físico, de la homeostasis con el medio.

Tabla comparativa entre la acción nerviosa y endocrina

 

Actividad

S. nervioso

S. hormonal

Velocidad de respuesta

Rápida

Lenta

Duración de respuesta

Transitoria

Duradera

Especificidad de la respuesta

Muy específica

Variable, según las células

Capacidad de respuesta

La posee

Carece (depende del sistema nervioso)

Procesos que controla

Rápidos

Lentos y generalizados

 

El encéfalo (comúnmente denominado cerebro) es el gran centro de control y coordinación de todo el sistema nervioso y representa el desarrollo biológico más exquisito y sofisticado y es uno de los territorios más impenetrables y lleno de enigmas.  En él encontramos una serie de subestructuras especializadas en distintas funciones del mayor grado de importancia vital. Ahora bien, esta función de coordinación es predominante y no absoluta, tal como demuestran numerosos estudios realizados al respecto, pues existen centros nerviosos que aun encontrándose en estrecha comunicación con el encéfalo, poseen una elevadísima autonomía.

Se nutre de oxígeno y glucosa a un ritmo diez veces superior a cualquier otro tejido del organismo, representa el 2.5% del peso total del cuerpo y sin embargo consume alrededor del 20% de la energía total del organismo, la misma cantidad de energía  que la masa muscular, solo que esta representa el 30-40% (aproximadamente) del peso de nuestro cuerpo.

Abordar su estudio es una tarea altamente compleja, pues no es un sistema lineal, dado que el número de interrelaciones entre sus distintas subestructuras es tan diverso e intrincado a la vez que complejo que el concepto de linealidad solo es respetable desde el punto de vista meramente didáctico. Si a esta circunstancia añadimos que las distintas líneas de investigación que se ocupan de su estudio ( los gestálicos, freudianos, conductistas, neurobiólogos, etc...) solamente coinciden en un limitado número de axiomas, comprenderemos la dificultad que tal estudio presenta.

Según la Mtch. es una víscera curiosa, es decir, un órgano que no genera energía, sino que solamente la consume para poder cumplir sus funciones (innumerables), a él afluyen todos los meridianos yang de forma directa, y los meridianos yin a través de sus acoplados yang vía meridianos distintos.

 

En el cerebro, se sientan las bases fisiológicas de la conciencia y los caracteres psíquicos y emocionales del ser humano. Su incidencia sobre nuestras vidas es tan evidente que no precisan ser descritas.

 Desde el punto de vista de la salud, la Mtch. sabe perfectamente que uno de los factores patológicos más severos y dañinos es el componente Shen, es decir: el componente psico-emocional.

Las medicinas de carácter reaccionario y ortodoxo carentes de una perspectiva ancha sobre la naturaleza, han ignorado este hecho, soslayándolo y menospreciando a las personas aquejadas por trastornos de este tipo, por pura necedad. Pero actualmente existen  evidencias de carácter científico acerca del fenómeno psicosomático. Es una realidad, una obviedad, de la cual apenas se conocen sus mecanismos y rutas. Es además una de las causas o factores predominantes o concomitantes en los procesos de salud y enfermedad dentro de las sociedades del primer mundo.

En las actuales ciudades de los hombres máquina, donde el estrés, la competitividad y  la devaluación de los valores humanos imponen una continua adaptación como necesidad de satisfacer el voraz y desenfrenado apetito de poder de las multinacionales, se hace hoy más necesario que nunca la existencia de una medicina capaz de dar una respuesta terapéutica a los innumerables desequilibrios de carácter neurótico originados.

Algunas personas insisten en comparar al cerebro humano con una computadora (creación humana), esta comparación a mi me resulta tan grotesca como comparar un reloj de arena con una máquina para viajar a través del tiempo. Pero la comparación que sí me parece permisible es la de la estructura funcional de un ordenador con la más elemental del sistema neurológico.

En un ordenador disponemos de dos elementos básicos: un software y un hardware. El software equivaldría a la inteligencia y el hardware a todos los dispositivos necesarios para desarrollar las funciones planteadas por el software.

 Al software podemos acceder a través de una serie de elementos periféricos como por ejemplo un teclado, con el cual nos es posible introducir y solicitar información. Es también a través de una serie de periféricos como el ordenador puede ejecutar las distintas tareas que de él se solicitan (en procesos industriales, en cálculos matemáticos, en simulaciones, etc....) y dependiendo del tipo de tarea que desempeñe, precisará de distintas interfaces (pirámide biológica) que sean capaces de transformar una pequeña señal digital en, por ejemplo, el manejo preciso de la maquinaria de una cadena de montaje de carrocerías de camiones o unos altos hornos para la extracción de hierro.  Y aunque parezca increible, todo este mecanismo informático funciona en base a una lógica binaria, ceros y unos (yin – yang).

Con el sistema nervioso ocurre algo similar, disponemos de un software y de un hardware compuesto por un alto número de sistemas periféricos encargados de ejecutar las instrucciones recibidas y o introducir nueva información.

Planteemos por un momento que los meridianos de acupuntura nos proporcionan el teclado con el que podemos operar sobre el “software humano” el cual opera sobre el resto del organismo.

Efectivamente, parece una muy difícil tarea, pero ya hay quienes caminan sobre ella, y más tarde o más temprano esto será una realidad materializada a través de un sistema terapéutico bien estructurado y formalizado. Ahora bien, si difícil es llegar a establecer las rutas de comunicación con el software, más difícil será la tarea que viene tras esta primera, “comprender las claves de comunicación (el lenguaje) con el software” (descubrir los comandos).   Partiendo de esta situación, el estudio del encéfalo se hace imprescindible, y requiere una comprensión anatómica y funcional que abordaremos inicialmente desde la perspectiva filogenética y en concreto y principalmente desde las aportaciones realizadas por el neurobiologo Paul MacLean, también se hace preciso reconocer el concepto de inteligencia emocional (cuyo origen en psicología es debido a Peter Salovey y J.Mayer y ya con posterioridad desarrollado por el Dr. Daniel Goleman a un nivel divulgativo), además de una comprensión básica del concepto de emoción y de sus manifestaciones fisiológicas. Una vez realizado este trabajo se podrán establecer puentes de conexión con la fisiología energética por comparativa funcional de unas estructuras y otras.

En coherencia con lo expresado se puede perfectamente comprender que en las páginas siguientes simplemente se presenta un esbozo general que nos permita acercarnos a dicho desarrollo, pues subrayo que la intención de este trabajo no es la de resolver tan compleja ecuación, sino la de desarrollar una base introductoria para un posterior y detallado estudio.

             Desde el punto de vista filogenético el sistema nervioso humano ha evolucionado en tres etapas (que tienen una correspodencia idéntica con el desarrollo embriológico). Cada una de las etapas, se puede observar a modo de una excavación arqueológica en la que van apareciendo los distintos estratos de forma ordenadamente cronológica. La naturaleza no ha desechado ninguna de estas estructuras, sino que muy al contrario, ha ido añadiendo las nuevas sobre las ya existentes manteniendo siempre la función básica de las primeras y estableciendo una serie de relaciones entre ellas que han permitido la capacidad de adaptación y de respuesta que hoy en día presentamos.

Estos tres cerebros, tal como los describió Maclean, están interconectados entre si por nervios, poseen su propia subjetividad, su propia noción

espacio-temporal, memoria e inteligencia.

Por orden de aparición tenemos:

1.      Un paleo-cerebro ofídeo o reptil con cerebelo y médula espinal.

2.      un segundo paleo-cerebro, esta vez paleo-mamífero o límbico.

3.      un único cerebro neo-mamífero con un neocórtex mucho más desarrollado que en el cerebro paleo-mamífero.

Según MacLean, no es cierto que el neocortex domine a los otros cerebros, pues en muchas ocasiones, el cerebro límbico toma el control del sistema.

A continuación se exponen los aspectos básicos de la psicología, de la función y de la anatomía (más básica) de las distintas estructuras que forman el encéfalo,  explicados desde la perspectiva referida y en base (principalmente) a los aportes de Paul McLean:

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